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Las Mujeres De Verdad

Eduardo Galeano nos ofrece desde su prosa y sus relatos, imágenes mentales de mujeres de verdad, las que pudieron ser, que son, y que caminan hacía donde quieren estar.

A través de su libro Mujeres nos hemos encontrado con un montón de sensaciones y reflexiones que con delicadeza y a veces con vergüenza rompen paradigmas sociales para decirnos que las mujeres de verdad viven entre nosotros, piensan, aman, lloran, se equivocan, las mujeres de verdad se identifican, y al mismo tiempo son únicas.

Las mujeres de verdad tienen curvas. En su cadera, en su sonrisa, en sus estados de animo, en sus conversaciones, en sus formas de pensar y de amar.

¿Por qué pedir, por qué buscar un equilibrio en la mujeres?

Este tiempo por las calles de pueblo villano, se oyen con más intensidad las voces femeninas, los relatos femeninos, y todas aquellas historias que están en las calles, en los libros, en la música y en el cine y tienen como protagonistas a las mujeres.

Y como si se tratase de un cuento de Galeano, Nos encontramos con esta película dirigida por la Colombiana Patricia Cardoso, y protagonizada, por 3 latinas que abren caminos y discusiones a las que el público va tener que enfrentarse a lo largo de la película.

Son mujeres haciendo cine, con temáticas femeninas, pero que nos concierne a todos.

Las Mujeres de Verdad Tiene Curvas

Nos encamina en una viaje existencial y bastante personal, que podemos vivir gracias a Ana, una joven “chicana” que esta sobre los 18 años, y tiene que lidiar con la idea de que probablemente no pueda ir a la Universidad, además de tener que trabajar en una pequeña fabrica textil, para ayudar a la hermana.

Su lucha se hace evidente, cuando llegan los enfrentamientos que visibilizan su inconformidad con la forma en que su madre la ve, y la idealiza. Un choque entre dos generaciones de mujeres que representan de alguna forma esas concepciones de feminidad Ambivalentes.

Dentro de este camino intimo que nos traza Ana nos vamos a encontrar con el llamado del amor y el sexo, la dificultad de una mujer joven para componer su existencia, en la que la educación, la herencia cultural, su identidad, su raza, las oportunidades laborales, y la construcción de la belleza en un país que vive de apariencias, se entremezclan, sin tregua alguna.

Se trata de una película personal, distinta, inclasificable, que nos habla y nos narra desde lo autentico, sin perder en ningún momento esa frescura y naturalidad de lo que significa ser una mujer real, con curvas, que habita en lo cotidiano, y que dista mucho de la “heroína” a la que estamos acostumbrados en el cine, Ana no le salva la vida a nadie, no comienza una revolución, no es una víctima.


Es una mujer Villana que vive en lo cotidiano, y puede caminar erguida, con la frente en alto sencillamente porque se reconoce tal cual es. Lo valora y se respeta, sabiendo que es su futuro, su libertad lo que esta por delante.

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