
Ni Una Sola Palabra De Amor
Iniciando el nuevo milenio, se encontraron en Argentina, una vieja contestadora que traía consigo un cassette, pero ni una sola palabra de amor.
Y para sorpresa de todos, este tenía guardado con recelo, una serie de mensajes, que permitió conocer la historia de Enrique y María Teresa.
Ella insistentemente en dejar mensajes en la contestadora de este hombre, esperando una respuesta.
Sólo una respuesta, escribiéndole todos los días a diferentes horas y ninguna palabra de amor.
A veces la vida emprende un largo camino, esperamos qu e Teresa hubiera podido encontrar ese amor






