
Tú y Yo, ¿Qué Venimos Siendo?
Hablabas de lealtad mientras te acostabas con cualquiera que te hiciera sentir deseada. Prometías amor eterno mientras buscabas escapatorias en camas ajenas. Y ahora, con una ETS como recordatorio permanente de tu cobardía, quieres que hablemos de lo que “venimos siendo”. Simple: venimos siendo una mentira.
El miedo al amor verdadero te hizo más daño que cualquier desamor. Porque estar solo duele, pero traicionarte a ti misma, convertirte en todo lo que juraste no ser, destruye algo más profundo que la soledad. Destruye la confianza en tu propia palabra, en tu capacidad de ser coherente con lo que sientes.
Te daba miedo amar porque el amor real exige honestidad, vulnerabilidad, compromiso. Te daba miedo que te lastimaran, entonces decidiste lastimar primero. Te daba miedo ser abandonada, entonces te convertiste en la que abandona. Lógica perfecta de autodestrucción: si yo mismo destruyo lo bueno, al menos controlo cuándo y cómo duele.
Pero el control era una ilusión. No controlaste nada. Simplemente cambiaste el dolor inevitable del amor por el dolor seguro de la traición. Cambiaste la posibilidad de ser lastimada por la certeza de lastimar. Y ahora, con el cuerpo marcado por las consecuencias de tus decisiones, pretendes que hablemos de futuro cuando ni siquiera pudiste ser honesta sobre tu presente.




