Para Decir,  Me Atrevo A

Te He Mentido

Hace mucho no miraba a alguien leer una carta, y menos en un bus, tal vez le han mentido, pero creo haber sentido una sensación de alegría por tan inusual detalle en estos «tiempos modernos».

Sin embargo después de un rato, la mujer que leía la carta hacía pausas, miraba por la ventana y volvía a leer la carta, era como si no entendiera claramente el contenido de esta, y aunque no se la historia real del significado de esta carta, imaginar en un bus repleto de gente, y lejos de tu destino, es muy fácil, porque cuando alguien te ha mentido todo se vuelve incierto.

En mi mente me invente mil historias, pero ninguna me convenció tanto como el recuerdo de un corto español que había visto el año pasado, justo por los días en que decidía casarme con la que ahora es mi esposa.

Pero sin desviarme del tema, la historia del corto no tiene ese final feliz tan anhelado.

Es lamentable, pero la vida es de constante movimiento, y es ridículamente fácil quedarnos en los detalles del ayer, viviendo engañados y engañando, tratando de idealizar a la otra persona y al mismo tiempo moldeandola a nuestros gustos.

No se como termino la historia de la mujer en el bus, pero si estamos pasando por una situación similar a la de este corto, aunque doloroso y fuerte, siempre va a ser mejor parar respirar y decir:

Te he mentido, y me he mentido

Querida Cristina: he decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya, simplemente todo ha cambiado y no sé decirme porque.

Te adoro pero no, no puedo seguir contigo.

Lo cierto es que te he mentido y eso no es lo peor, lo peor es que llevo haciéndolo desde el primer día…

y lo más ridículo es que también me he mentido a mi mismo creyendo que por fin te había encontrado.

Adoraba como pasabas de enfadada a enamorada en cuestión de segundos, me encantaba tu piel y el olor a crema hidratante cada vez que me abrazabas.

Adoraba el modo en que decías si a todas mis locuras, no podia vivir sin tus abrazos constantes…

Me encantaba cuando te burlabas de mis tonterías y eso te hacia estallar en mil sonrisas, disfrutaba sin hacer nada, matando el tiempo, paseando, besándonos, adoraba tantas cosas de ti… en cambio, ahora

Odio tus cambios repentinos de humor,

detesto cuando te pones esa crema hidratante y me tocas con la piel pegajosa, odio tu poca iniciativa y que digas sí a todo, me agobia que quieras estar siempre pegada a mí

y me enfurece que te burles de mis cosas y encima te rías, me aburre estar sin hacer nada perdiendo el tiempo.

Por eso no puedo seguir contigo, porque cometí ese error que comete todo el mundo de creer que eras quien yo quería que fueras; de, sin conocerte, decirte que eras la mujer de mi vida, de pensar que eras mi una entre un millón porque eran mas mis ganas de encontrarte que las de estar contigo.

Pero no has sido tu la única engañada,

pues yo también me creí que eras para siempre,

que serias mi antes y mi después, lo que siempre había soñado, se que me volverá a pasar, me volveré a mentir, volvereis a parecerme todas las anteriores en insight y volverá parecerme todo increíble.

Me veo mintiéndome otra vez, equivocándome, pero ya no contigo, ya no contra ti.

Lo siento mucho, te deseo lo mejor

Marcos
te he mentido