Literatura,  Comic

Bordados Lo que Mi Mamá No Me Dijo

Lo que mi mamá no me dijo: bordados de Marjane Satrapi y las verdades que se heredan en silencio.

Mi mamá no me habló de sexo. Tampoco su mamá le habló a ella. Y la mamá de su mamá probablemente murió sin haber dicho esa palabra en voz alta ni una sola vez en su vida. Así empieza bordados, una historia donde el silencio también se hereda.

No porque fueran ignorantes. No porque no supieran. Eso es lo que abre bordados, la novela gráfica de Marjane Satrapi, donde las mujeres hablan cuando nadie más escucha. Sino porque hay cosas que una generación le hereda a la siguiente sin decirlas, envueltas en silencio, y el silencio también es una forma de enseñar. Te enseña que hay preguntas que no se hacen. Que hay partes de ti que no se nombran. Que llegues como llegues a tu propia vida, llegas sola.

Eso es lo que abre Bordados, la novela gráfica de Marjane Satrapi. Es la tarde. Los hombres duermen. Las mujeres se quedan con el té y empiezan a hablar. Son iraníes, son de distintas generaciones, y lo que dicen en ese cuarto es lo que nunca dijeron en ningún otro lado. El matrimonio que llegó sin amor y al que le encontraron algo parecido con el tiempo. El cuerpo que descubrieron solas, sin manual, sin nadie que les dijera que tenían derecho a conocerlo. La virginidad entregada como prueba de algo que nadie les preguntó si querían probar.

Lo que duele al leer este libro no es que sea iraní. Lo que duele es reconocerlo.

Reconocer a tu mamá en esa mujer que aprendió a querer lo que le tocó porque no le mostraron que existían otras opciones. Reconocer a tu abuela en la que ríe mientras cuenta algo que si se contara sin risa sería insoportable. Reconocer ese mecanismo que se repite de generación en generación donde las mujeres se cuidan entre ellas en secreto, se pasan información en voz baja, construyen una red de supervivencia invisible que los hombres nunca ven porque nunca los invitan a ese cuarto.

El título en francés significa bordado, cotilleo y también la reconstrucción quirúrgica del himen para aparentar lo que ya no está. Las tres cosas a la vez. Leer bordados no es solo entrar en una conversación íntima, es reconocer patrones que siguen repitiéndose.

Satrapi lo eligió así porque sabía que en una sola palabra podía vivir toda la historia de lo que las mujeres han tenido que coser, remendar y fingir para seguir en pie.

Dependiendo de dónde nazcas ese cuarto existe de distintas formas. Pero existe. Y lo que se dice adentro cambia según lo que las mujeres antes que tú se atrevieron o no se atrevieron a decir.

Mi mamá no me habló de sexo. Pero sí me habló de otras cosas, a su manera, con sus silencios, con lo que eligió contarme y lo que eligió guardar. Y yo hago lo mismo. Y a veces no sé si estoy rompiendo la cadena o simplemente cambiando el nudo, y ahí está la fuerza de bordados: decir lo que nunca nos dijeron.

bordados